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Otoño-Invierno de 221

Fecha fijada indefinidamente con la siguiente ambientación: Los ninjas de las Tres Grandes siguen luchando contra el ejército de Kurama allá donde encuentran un bastión sin conquistar. Debido a las recientes provocaciones del Nueve Colas, los shinobi y kunoichi atacan con fiereza en nombre de la victoria. Kurama y sus generales se encuentran acorralados en las Tierras Nevadas del Norte, en el País de la Tormenta. Pero el invierno está cerca e impide que cualquiera de los dos bandos avance, dejando Oonindo en una situación de guerra fría, con pequeñas operaciones aquí y allá. Las villas requieren de financiación tras la pérdida de efectivos en la guerra, y los criminales siguen actuando sobre terreno salpicado por la sangre de aliados y enemigos, por lo que los ninjas también son enviados a misiones de todo tipo por el resto del mundo, especialmente aquellos que no están preparados para enfrentarse a las terribles fuerzas del Kyuubi.
#31
Daruu también rio y, antes de terminar de marcharse, volvió a girarse hacia el médico.

Mira, si supiera cómo hacer que dejase de hacer esas cosas... ¿Pero tú sabes cómo ha venido a mi a decirme que Ayame había vuelto? ¡Que me ha dicho que el Gobi había escapado de la aldea con Ayame todavía encerrada! ¡Está loca!

La palmada que se dio Zetsuo en la frente debió escucharse en todo el edificio.

Pero esta mujer... ¡Esas bromas no tienen ninguna jodida gracia! —exclamó, antes de lanzar un profundo y sonado suspiro—. Es igual, todo ha acabado ya. Ahora Ayame debe descansar, ¡pero ni se te ocurra tomártelo como unas vacaciones! En cuanto te sientas capaz, volverás con los entrenamientos.

Lo sé —asintió ella, plenamente decidida. Aunque sabía bien que en algún momento se arrepentiría de aquella decisión. Pero no podía seguir quedándose atrás. ¡No podía permitir que Daruu siguiera adelantándola!

Se despidió por última vez de Daruu, y justo cuando se giraba para entrar en su casa, escuchó la voz de su padre una vez más.

¡Amedama! —le llamó—. No es necesario que seas tan cuidadoso. No voy a leerte la mente si no tengo motivos para hacerlo. ¿O es que los tengo? —Añadió, entrecerrando peligrosamente los párpados.
[Imagen: kQqd7V9.png]
Sprite por Karvistico.


—Habitación de Ayame: Link

No respondo dudas por MP.
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#32
Pero esta mujer... ¡Esas bromas no tienen ninguna jodida gracia! —exclamó, antes de lanzar un profundo y sonado suspiro—. Es igual, todo ha acabado ya. Ahora Ayame debe descansar, ¡pero ni se te ocurra tomártelo como unas vacaciones! En cuanto te sientas capaz, volverás con los entrenamientos.

Lo sé.

Daruu arrugó el morro, consciente del peligro. Zetsuo quería poner a entrenar a su hija cuanto antes. Estaba seguro de que ella misma quería hacerlo, pero... acababan de sugerir marcharse unos días de vacaciones, precisamente. Algo le decía que Ayame iba a tener complicado el que su padre le dejase marchar.

Se dio la vuelta y comenzó a marcharse. Pero la voz de Zetsuo volvió a detenerle en seco, dando un bote de la impresión.

¡Amedama! —le llamó—. No es necesario que seas tan cuidadoso. No voy a leerte la mente si no tengo motivos para hacerlo. ¿O es que los tengo? —Añadió, entrecerrando peligrosamente los párpados.

Daruu siguió caminando, y se despidió levantando la mano.

He estado encerrado en casa una semana y pico, Zetsuo —dijo—. No he podido hacer nada más que leer un par de libros. No tienes nada de qué preocuparte —mintió. Abrió las puertas del ascensor—. ¡Hasta luego, tened un buen día!

Sin embargo, cuando el elevador ya descendía, formuló un sello de una mano tocándose la frente. Y selló con una barrera todo lo relacionado con su conocimiento sobre el estado de Kokuo.
[Imagen: K02XwLh.png]

No hay marcas de sangre registradas.
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